¿Se puede predecir el futuro? Parte I: Las investigaciones de Philip Tetlock

¿Se puede predecir el futuro? Parte I: Las investigaciones de Philip Tetlock

En 1987, Philip Tetlock, un psicólogo especializado en política, quiso saber cómo de precisas eran las predicciones de los expertos. Por desgracia, la inmensa mayoría de veces en los medios no se hacen predicciones que podamos entender. Se dicen cosas como “Quebec podría separarse de Canadá”, o que es posible que tal dictador sea derrocado. ¿A qué se refieren con “podría” o “posible”? Muchas cosas son posibles, pero ¿son probables? ¿Cómo de buenos son haciendo predicciones los (supuestos) expertos?

Por aquel entonces ya había numerosos estudios que señalaban que a menudo los expertos no eran mucho mejores haciendo predicciones en ciertos ámbitos que reglas sencillas como “predice que las cosas van a seguir igual”. Así que Tetlock decidió comprobar qué pasaba en política. Para ello, reunió a 284 expertos con una media de 12 años de experiencia relevante. La mitad tenían doctorados, y venían de diversas disciplinas: estudios de área, relaciones internacionales, economía, seguridad nacional, periodismo, etc. Unos trabajaban en la universidad, otros en el gobierno, otros en organismos internacionales y en otros lugares. El tipo de gente que se espera que sepa de lo suyo, que pueden aparecer en medios, asesorar a ministros y demás. Y aquí llega la primera sorpresa: les tuvo nada menos que 16 años contestando un total de 27450 preguntas sobre política, economía y asuntos internacionales. Algunos ejemplos de estas preguntas podrían ser:

 

¿Va a volver a ganar las próximas elecciones el presidente de EEUU?

¿Va el país X a mantener, expandir o reducir su territorio en los próximos dos años?

¿Va a haber una epidemia de VIH en el país Y en los próximos 5 años?

¿Va a estar el PIB per cápita del país Z dentro de 4 años: a) entre 8000 y 9000 dólares; b) por debajo de 8000; o c) Por encima de 9000?

 

Y un largo etcétera de 27446 preguntas. La mayoría de ellas tenían tres posibilidades, como la última pregunta. El objetivo era que le asignasen probabilidades a cada alternativa, por ejemplo un 60% a la a), un 20% a la b) y un 20% a la c). Al final del periodo podrían coger todas las respuestas, agrupar las que tienen una probabilidad del 0%, 10%, 20%, etc., y ver si las cosas que dicen que solo pasan un 10% de las veces efectivamente pasan un 10% de las veces, por cuánto se han equivocado, etc. Una cosa está clara: lo tenían difícil. Nadie es experto (a la vez) en predecir temas tan dispares como elecciones, propagaciones de virus y proliferación de armas de destrucción masiva en Oriente Medio. Pero eso era mejor aún, porque así podían ver cómo de buenos eran prediciendo asuntos en general, y cómo de buenos prediciendo aquello en lo que se habían especializado.

El resultado fue una auténtica catástrofe. Si hubieran contestado a todo 33%, 33%, 33% (cuando hay tres alternativas) o 50% (cuando hay dos) habrían estado mejor calibrados que dedicándole dios sabe cuántas horas, y casi tendrían mejor puntuación. No fue así porque también se valoraba que fueran menos indecisos que eso. A veces incluso decían que había un 100% de probabilidades de que pasase algo y colaba, pero desde luego no fue la norma. Bastaba con hacer predicciones agresivas de que las cosas iban a seguir igual para empatar con ellos. Por ejemplo, decir que el país X tenía una probabilidad del 80% de seguir con exactamente el mismo territorio al final de los dos años. Así de triste. Y peor aún: daba igual si eran expertos en las preguntas o no, eran igual de malos. Su único consuelo es que sí ganaban a sus estudiantes, a los que también les preguntaron y eran peores que el mono y que cualquier cosa imaginable 🙁

Pero el estudio también tiene su parte bonita: los modelos estadísticos eran mucho, mucho mejores que los humanos. Al menos tenemos esa herramienta. Eso nos da una idea de lo importante que es aprender esta rama de las matemáticas. Muchos echan pestes sobre la estadística, pero no hay nada tan práctico como eso en matemáticas.

 

Lo sé, lo sé, a ti también te parece maravilloso.

 

Otra conclusión interesante es que daba igual la ideología. Puedes ser un ecologista pesimista que cree que vamos a morir achicharrados inevitablemente, un fanático del libre mercado que cree que el gasto público es la raíz del mal, creer que el funcionamiento de los países en la esfera internacional es la ley de la selva o que llegará el día en que todos nos abracemos y bailemos juntos el Kumbayá. Vas a ser igual de malo haciendo predicciones. Si algo, Tetlock vio que ser moderado era un poco mejor. Pero sí había una manera de separar a los que hacían predicciones medianamente potables de los que no: su personalidad. Con un cuestionario de 13 preguntas podían saber qué tipo de persona eres. Querían distinguir entre erizos, que tienen una gran idea y tratan de explicar todo lo posible dentro de ese marco; y zorros, que tienen muchas ideas pequeñas y les basta con improvisar explicaciones caso por caso. Los erizos creen que con la teoría correcta se puede analizar prácticamente todo y llegar a buenas predicciones, al menos a largo plazo. También tienden a creer que los investigadores universitarios complican las cosas innecesariamente.

 

¿Quién crees que lo hacía mejor?

Fotos por Siddie Nam y Jesus Duarte respectivamente.

La respuesta, para bien o para mal, es que los zorros. Su manera de pensar es del tipo “bueno, por un lado este dictador tiene muchos incentivos para invadir el país vecino, pero por el otro tiene que atender a la inestabilidad interna en su propio país. Aunque también puede que la guerra le sirva para aunar a su pueblo y la situación se estabilice. No sé, creo que la probabilidad de que invada es de un 60%”. No sería exactamente así, pero se entiende la idea: no dan las cosas por hechas y piensan en los argumentos a favor y en contra de algo. Eso no quiere decir que fueran más cobardes en sus predicciones, al contrario, eran más valientes! Y no les importa mantener pensamientos contradictorios en su cabeza, mientras que los erizos necesitan ser más decisivos y no quieren enredarse en detalles particulares. También eran bastante radicales en sus opiniones políticas, lo que ya hemos visto que no es buena idea cuando se trata de ver lo que nos depara el futuro.

Obviamente, hay mezclas de zorros y erizos, pero cuanto más zorros eran, mejor predecían. Al final, esto se traducía en que las probabilidades que elegían se alejaban de la frecuencia observada en un 12% de media para los zorros y en un 18% para los erizos. No es un margen gigante, pero se nota que pensar de una manera o de otra importa. Además, se produce un fenómeno curioso: los zorros lo hacen mejor cuando les preguntan sobre temas en los que son expertos que cuando no, mientras que los erizos predicen peor aquello de lo que más saben. Tienen más opiniones y están más enrocados en temas que conocen bien.

Philip Tetlock

(La línea de círculos negros es la calibración perfecta, cuando dicen que las cosas pasan un 70% de las veces, pasan un 70% de las veces. Cuanto más pegados a esa línea, mejor. Como se ve, los zorros (foxes) haciendo predicciones a corto plazo sobre temas que controlan son los mejores (línea de círculos blancos). Los erizos haciendo predicciones a largo plazo sobre temas que controlan son los peores).

 

¿Puede predecirse el futuro a largo plazo?

 

En bolsa ya hemos visto que en realidad es más fácil hacer algunas predicciones a largo (5-10 años) mientras que en este estudio se ve que en política no puede predecirse a largo. Y a pesar de lo que creyesen, los erizos eran peores que los zorros también en la predicción a largo plazo*.

No sé a vosotros, pero para mi es fascinante entender lo que es predecible y lo que no. En la próxima entrada continuaré con este tema para tratar un experimento de la inteligencia americana inspirado en estas investigaciones. No quiero destripar nada, pero descubrieron que algunas personas eran realmente buenas haciendo predicciones.

Para ir acabando, siento haber tardado taaaanto en publicar pero he estado un poco distraído de los temas de bolsa. Como quiera que sea, la política también mueve la bolsa, y más en estos momentos en los que los bancos centrales están inflándola, o cuando decisiones puramente políticas pueden provocar oscilaciones bruscas en los precios del petróleo.

Nada más, recuerda que si quieres tener un email avisándote de nuevas entradas no tienes más que suscribirte más abajo.

Que tengáis un lunes tolerable, inversores! 😉

 

P.D. Puedes leer todo sobre este estudio en este libro

 

*Quiero sugerir un pequeño experimento. La próxima vez que un comunista os cuente que vivimos un periodo de crisis del capitalismo, preguntadle cuándo va a desmoronarse en vuestro país exactamente. Si no dice fechas concretas, preguntadle si diría que faltan menos de cinco años, menos de 10, menos de 20 o más. Mi hipótesis es que dirán que faltan más de 10 años. Pero hemos visto que predicciones a tan largo plazo (sobre todo si vienen de erizos) fallan más que una escopeta de feria. Por favor, si preguntáis dejad un comentario, tengo curiosidad por sus respuestas!!

Pregunté a la gente qué hace con su dinero para ser feliz y esto es lo que descubrí

Pregunté a la gente qué hace con su dinero para ser feliz y esto es lo que descubrí

Foto por Richard Schneider

 

Hace un año discutía con un amigo informático qué móvil comprar. No iba a ser uno de 600-700€, no había tanta diferencia entre esos y uno de 300 y pico. El problema estaba en si debía bajar más todavía o no. Mi amigo decía que era una locura, que algo que iba a estar tocando todos los días tenía que funcionar perfectamente. Era un buen argumento, pero le contesté que con uno más barato podía gastarme la diferencia en visitar a mis amigos de Madrid. Al final, sorpresa sorpresa, decidí hacerme caso a mí mismo. Creo que fue una buena decisión, ir a Madrid siempre me anima y me lo paso genial, aunque a veces he querido golpearme hasta la muerte con mi móvil (estúpido BQ…).
Últimamente he estado pensando en estos temas y hará un par de semanas se me ocurrió preguntar por ahí en qué le hace feliz a la gente gastarse su dinero, sobre todo a gente joven. A la mayoría le hice dos preguntas: en qué les haría más felices gastarse 1000€ caídos del cielo y después les pedí que hicieran memoria sobre el dinero mejor gastado en los últimos meses, el que más felices les hizo.
Son un montón de cosas: viajes, libros, videojuegos, drogas, formación profesional, paracaidismo, donar a protectoras de animales, coches, conciertos, ropa, “cualquier cosa menos ropa”, flores, ayudar a familias en problemas, de todo. Un tío aleatorio dijo incluso que su dinero mejor gastado fue una jarra de leche importada desde Australia por 200€.

En todo caso, me sorprendió el número de personas que contestaron viajes: fue lo primero que le vino a la cabeza a aproximadamente un tercio de las personas con ambas preguntas.

Otro tercio haría algo altruista o medio altruista con ello (“regalárselo a mi madre”, “ayudar a familias con problemas”, “irme de viaje con mi novio a…”, “invitar a barra libre a mis amigos”, etc).

Uno de cada 5 ahorraría los 1000€, no está mal! (Aunque no creo que les haga muy felices ahorrar per se).

Por lo que llevo leído sobre la relación entre dinero y felicidad todo esto tiene sentido. Gastar dinero en experiencias nos hace más felices que gastar en cosas físicas (videojuegos y ciertos libros incluidos) tanto si se mira en términos de emociones positivas o negativas a lo largo del día como si se te preguntan sobre tu satisfacción con la vida. Ni siquiera comprarte una casa mejor te hace ser más feliz. Lo que ocurre es que cuando, por ejemplo, nos vamos de viaje, volvemos con buenos recuerdos que nos acompañan toda la vida, mientras que al comprar un coche nuevo al cabo de unos meses ya ni le prestamos atención, y peor, solemos arrepentirnos más de comprar cosas materiales. Además nos quedamos solo con lo bueno de los viajes, conciertos y demás, las cosas malas que nos pasasen tendemos a pensar que no fueron para tanto, así que es bastante fácil acertar.

Da igual lo que pase, lo importante es tener algo que contar a tus nietos

 

Obviamente, cuando vamos a comprar no pensamos “¿qué me va a hacer más feliz, comprar detergente Norit o Skip?”, pero otras veces sí elegimos comprarnos cosas materiales porque creemos que nos van a durar más que un viaje, cuando en términos de felicidad seguramente no es cierto. Pero al menos las personas a las que les pregunté lo tenían bastante claro: querían viajar, hacer cosas con sus amigos, jugar a videojuegos o cosas similares, no comprarse el iPhone de la gama más alta.

No me entiendas mal, comprar cosas materiales no solo es necesario, sino que puede hacernos sentir muy bien. Por ejemplo, una amiga me dijo que lo mejor en lo que se había gastado el dinero últimamente era en ropa, porque cuando está triste necesita sentirse bien consigo misma y eso le ayuda. Me parece genial. Pero no es lo habitual: solo 1 de cada 5 me contó que lo que más felices les había hecho era algo material.

Yo lo veo claro, es buena idea comprometerse a gastar una parte del dinero del mes en experiencias o ahorrarlo para comprarlas más adelante.

Vale, vale, ¿pero en qué experiencias?

Fácil, las que encajen contigo. A lo mejor te gustaría viajar para ver ballenas, o a lo mejor no eres de los que se pasan (nos pasamos) milenios viendo vídeos de animales y lo que te gusta es estar en un hotel con piscina, playa, bares y la pulserita del todo incluido. ¿Esquiar? ¿Conducir en circuito? ¿Sacarte el carnet de coche/moto/avión/búfalo? (A mí me encantó sacar el de moto, no es broma!). Además, recuerda que da igual si lo pasas mal en algún momento, te vas a reír más adelante.

Según Elisabeth Dunn y Michael Norton en su libro Happy Money, a la hora de comprar experiencias consigues los mejores resultados si:

  • Te junta con otras personas (las conozcas o no)
  • Consigues historias memorables que te va a gustar contar a lo largo de años
  • La experiencia está relacionada con tu idea de quién eres o quién quieres ser
  • La experiencia es difícilmente comparable con otras opciones

Eso quiere decir que la próxima vez que me sobren unos euros en lugar de viajar a Madrid debería convencer a mis amigos de ir a algún sitio nuevo a hacer locuras.
¿Qué planes se te ocurren a ti que cumplan con esos requisitos? ¿Me recomiendas algo que hayas hecho? Deja un comentario! 🙂

No eres un robot… Y lo sabes.

No eres un robot… Y lo sabes.

Las dos maneras de mejorar tu racionalidad al invertir

Hay un montón de estudios sobre lo idiotas que somos los inversores individuales. Que si vendemos demasiado pronto cuando ganamos dinero, que si vendemos demasiado tarde cuando estamos perdiendo dinero, que si metemos nuestro dinero en un fondo que ha subido mucho justo antes de que empiece a perder, de todo. Hoy voy a hablar de una manera sencilla de corregir nuestro pequeño defecto genético, que todos somos humanos. (A menos que seas un chimpancé astronauta retirado, en ese caso puede que este post no te interese).

Sabes? La bolsa es algo así como una montaña rusa emocional. Cuando tu cartera sube con furia sientes que eres un genio y todos deberían adorarte, mientras que cuando baja oyes en tu cabeza cosas como “no sé para qué hago esto, tal vez debería vender y olvidarme”, o “mis acciones están todavía más baratas! Es hora de comprar más acciones, se lo he leído a Warren Buffett” (lo que por cierto suele llevar a que acabes pensando lo primero unos meses más tarde), o “esto es un casino, la gente es totalmente irracional: Santander/Telefónica/Repsol debería cotizar a X€”, y el clásico “voy a esperar a recuperar lo invertido y después vendo”. La realidad, por supuesto, es que ni tan peludo ni tan calvo: ni eres un genio, ni estar en bolsa es una pérdida de tiempo/dinero. Y tampoco las acciones tienen por qué volver al precio al que estaban, porque es un numerito en la pantalla al que no le puede importar menos lo que tú hayas hecho con tu vida. Y al final, esta montaña rusa te lleva a tomar decisiones que distan mucho de lo que se esperaría de un ser racional.

El primer remedio para la montaña rusa emocional es ir invirtiendo varias veces al año, durante muchos años. Podríamos llamar a eso diversificación temporal de la inversión, porque a todos los que estamos metidos en finanzas nos gusta fardar de términos así. (Si has leído este blog sabrás que creo que para la mayoría de gente es más fácil invertir en fondos índices de manera regular y olvidarse del asunto. Puedes leer más sobre ese tema aquí). Pero hoy voy a hablarte de otro remedio más para tener paz mental y poder hacer lo que te conviene a ti, no a tu bróker/banco. Se trata de la diversificación entre activos, que es la diversificación de toda la vida, y después vamos a hacer un poco de magia.

La diversificación entre activos consiste en separar tu dinero entre varios activos financieros (por ejemplo, entre las acciones de varias empresas) o entre clases de activos (por ejemplo, poner un 70% en acciones y un 30% en bonos). Idealmente con eso consigues que las pérdidas de una inversión se compensen con las ganancias de otras y acabas ganando dinero pero sin tener tantas fluctuaciones.

Un ejemplo

Supongamos que tenemos dos estrategias de bolsa. Si te es más fácil, imagina que la estrategia 1 es invertir en acciones y la estrategia 2 es invertir en bonos, aunque los números no son reales. Aquí vemos lo que hubiera pasado si hubiéramos metido 1000€ el primer año y esperando otros 11.

 

Con la estrategia 1 tendríamos 2300€ al final del periodo, y con la estrategia 2 tendríamos 1800€. Si supiéramos que esto es más o menos lo que va a ocurrir en el futuro, ¿por qué leches íbamos a querer meter dinero en la Estrategia 2? Muy simple: porque juntándolas podemos obtener una estrategia casi tan rentable como la 1 pero mucho más estable. Por ejemplo, si la estrategia mixta consiste en meter 500€ en cada una, fíjate en el resultado:

Tendríamos algo más de 2000€. Pero lo interesante es que con la Estrategia 1 hay bajadas de hasta un 20%, que es algo difícil de digerir en la práctica, mientras que con la Estrategia Mixta la única bajada es de un 2% (!!).
La razón por la que esto funciona es que las dos estrategias son bastante complementarias. Cuando la una hace zig, la otra hace zag:

No nos engañemos, es muy raro encontrar dos estrategias taaaan complementarias en la práctica. Pero el ejemplo que puse antes, de acciones y bonos, es bastante bueno. Cuando la bolsa se va al infierno y todo el mundo se está tirando por los balcones (esperemos que solo figuradamente) los bonos suelen subir. La razón es que los inversores buscan refugiar su dinero. De hecho, en las crisis los bonos suelen subir de precio de manera bastante loca. Fíjate en el caso de EEUU:

 

10 Peores Caídas de la bolsa de EEUU
AÑO S&P 500 Bonos 50/50
1929 -84.59 13.55 -35.52
2007 -50.21 20.55 -14.83
2000 -44.41 33.46 -5.475
1972 -42.73 -6.05 -24.39
1987 -29.58 2.55 -13.515
1968 -29.23 -8.02 -18.625
1961 -22.33 3.97 -9.18
1946 -22.17 -0.71 -11.44
1980 -16.53 17.87 0.67
1966 -15.79 -0.18 -7.985

No es la panacea, pero desde luego ayuda. Por ejemplo, en el crac de 2007, la bolsa cayó a la mitad. Piensa en ello: que tus ahorros que llevas tanto tiempo acumulando de repente sean la mitad? Esperas mantener la calma en un momento así? Lo más seguro es que no. En cambio, una estrategia 50% acciones, 50% bonos, hace que te tus ahorros caigan solo un 15%. No es la panacea, pero al menos ese día no estarás deseando ir a prender fuego a algo o mudarte a las montañas a vivir en una cueva y desconectar del mundo capitalista para siempre.

La moraleja que quiero que te lleves de todo esto

Creo que es suficiente por hoy, pero no quiero acabar sin antes dejar claro cuál es la conclusión de todo esto: no te pases de ambicioso, puedes tener un resultado fantástico Y paz mental. Tal vez no será el resultado ideal (ese lo obtendrías siendo un(a) tí@ totalmente insensible), pero es el mejor resultado que se puede obtener en la práctica. Para conseguirlo, haz caso de estos tres mandamientos:

  1. No inviertas todo tu dinero de golpe, ve metiendo dinero a lo largo de años a intervalos regulares.
  2. No inviertas en una sola acción, invierte en muchas, idealmente a través de un fondo índice.
  3. No inviertas solo en acciones, dedica una parte a bonos, por ejemplo un 30%. También hay fondos índice para esto.

Si lo que quisiera fuera contarte una teoría sobre cómo funcionaría un mundo de ángeles inversores, escribiría un libro de finanzas. Un blog siempre tiene que aspirar a dar consejos prácticos, a estar pegado al mundo real. Espero que esta entrada te resulte útil para vivir más tranquilo y que lo compartas si te ha parecido interesante. También puedes dar un Me gusta en la página de fb.

Nada más, aprovecha lo que queda de Agosto! 😉

La diferencia entre vivir tranquilo y acabar pobre

La diferencia entre vivir tranquilo y acabar pobre

Foto por Thomas Galvez

 

En varias entradas he hablado y recomendado invertir en ETFs. Hoy voy a explicar un poco más qué son esos, cómo comprarlos y cuál creo que es una buena idea para el inversor que:

  1. No sabe demasiado sobre inversión,
  2. No quiere que le cobren una salvajada todos los años por gestionar sus ahorros de manera mediocre yyy
  3. No quiere tener que preocuparse de gestionar nada.

Los ETFs están para eso (entre otras cosas).

 

¿Qué significa ETF?

No es Extraño Timo Financiero, sino Exchange Traded Fund, que en castellano sería Fondo Cotizado. Como veremos, es todo lo contrario de un timo, resulta ser muy barato y muy sencillo de entender. Un ETF es como una acción, con la que en lugar de ser copropietario de una empresa somos copropietarios de un conjunto de acciones de otras empresas, o de un conjunto de bonos, etc. Así que se compra igual que se compraría cualquier acción: a través de un bróker o un banco.

A nosotros nos interesan sobre todo los ETF que siguen un índice. En concreto, nosotros querremos, por ejemplo, invertir en todas las empresas del Ibex 35 sin pagar muchas comisiones y sin tener que gestionar nada. El razonamiento sería el siguiente: no tengo suficientes conocimientos o ganas para gestionar yo mismo mi cartera, e incluso aunque se lo encargase a profesionales suelen ser más bien malos gestores. Además, sabemos que las bolsas tienden a subir, así que, ¿por qué no comprar todas las acciones o un buen puñado de ellas y nos quitamos de problemas? Normalmente eso implicaría comprar acciones de 35 empresas cada vez (o más!), lo cual es un tostón y encima caro. Con los ETF solo compramos una vez, y pasamos por caja también una sola vez.

 

Cómo hacerlo

Lo primero es elegir un bróker. Ya lo he dicho alguna vez, pero para estas cosas no conviene ir a tu banco sin más. Es caro, muy caro. A título de ejemplo: por invertir 1000€ en una empresa noruega en La Caixa me cobraron una vez 50€, mientras que en mi bróker me cobrarían en torno a 5€. Sí, en tu querido banco te pueden cobrar diez veces más.
Usemos Clicktrade como ejemplo de bróker relativamente barato. (Importante: no cobro ninguna comisión por mencionar a Clicktrade, ni es mi bróker tampoco. Lo elijo para esta entrada porque sus comisiones son simples).

Abrimos una cuenta en Clicktrade. No cobran comisiones ni de custodia de los valores que compres, ni por cobrar dividendos, ni mantenimiento de cuenta, ni prácticamente por nada que no sea comprar o vender en los mercados financieros. Así que vamos con un ejemplo sencillo.

 

Un ejemplo

Supongamos que ahorramos 500€ al mes. Cada tres meses podríamos meter en Clicktrade 1500€ para comprar un ETF español, por ejemplo el Lyxor ETF Ibex 35. En ese caso, los de Clicktrade nos cobran un mínimo de 8€ por operación, y el ETF nos cobra un 0,3% máximo. Así que de esos 1500€ nos quedarían:

          (1500-8)*(1-0,003) = 1487,52€

Es decir, perderíamos un 0,83% en comisiones. No es el bróker más barato y aún así estamos pagando menos de la mitad de lo que pagaríamos con un fondo de inversión normal. Como es lógico siempre podríamos acumular todo lo ahorrado en el año e invertirlo todo junto para que esa comisión mínima de 8€ duela menos. (Haciéndolo así sería apenas un 0,4% del dinero invertido).

Lógicamente, si consiguiéramos invertir de cada vez, por ejemplo, 12500€, la comisión de Clicktrade sería más pequeña en proporción, pero no mucho más.

Existen ETFs que siguen a índices europeos, estadounidenses, etc. Hay que tener cuidado porque si se invierte en uno que cotice fuera de España la comisión de Clicktrade sería de 15€, no 8.

 

Por qué hacerlo así

En esta entrada ya comenté que las bolsas tienden a subir, y que no son arriesgadas si tienes una perspectiva a largo plazo (aproximadamente a 10 años vista). Si cada trimestre vas invirtiendo en un ETF que siga a un índice bursátil, lo más seguro es que cuando te jubiles estés nadando en dinero, así de claro. Además, al hacerlo trimestre a trimestre suavizas las oscilaciones de la bolsa: un trimestre inviertes y la bolsa baja, otras veces sube, pero de media vas ganando dinero.

Piensa en las alternativas. Una opción es considerarte a ti mismo un genio de las finanzas, invertir en empresas concretas, investigar una a una cómo gana dinero, cuáles son sus gastos, a qué problemas se enfrenta en el futuro, qué competidores tiene, y un sinfín de cosas para potencialmente acabar arruinado. Otra opción es encomendarle tu dinero a una gestora profesional que saque un mísero 2% anual de rentabilidad. Ellos seguro que querrán que lo hagas, al fin y al cabo ellos se llevan otro 2%, invitas tú.

Una opción intermedia es aplicar estrategias cuantitativas sin entrar al detalle de lo que hace cada empresa. Es lo que hago yo porque hay muchas razones para creer que es la más rentable a menos que sí seas un genio de las finanzas, pero también es más complicada y requiere más trabajo. Además, todavía estoy probándolo.

Y listo, espero que esta entrada te sirva como mini guía a la lógica de los ETFs. Para acabar, no me resisto a citar a Warren Buffett, tercer hombre más rico del mundo y considerado por muchos el mejor inversor de la historia:

La persona media no sabe qué acciones comprar, ni cuándo hacerlo, pero no necesita saberlo. Pueden comprar un fondo índice de toda américa, y después solo tienen que asegurarse de no invertir en el peor momento. Y como tampoco saben cuándo es ese momento, deberían comprar a lo largo de un período muy largo. Habrá algunos periodos maravillosos y otros no tan buenos, pero en general les irá bien con el tiempo.

 

 

Foto por Fortune Live Media traducción de la cita a partir de este vídeo

 

¿Tienes alguna duda? ¿Qué te parece esta manera de ahorrar? ¿Es realmente tan complicado? ¿Hay algo sobre lo que quieras que escriba? Abajo tienes los comentarios! Ah, y también hay unos botoncitos a la izquierda con los que puedes compartirlo para que le llegue ese amigo que está siempre quejándose de que el banco no le da ningún interés o de que le cobra demasiado. Todos conocemos a alguien así.

PD. Haz lo que digo en esta entrada.

PD2. Haz lo que digo en todas las entradas.

PD3. Haz lo que digo en cualquier sitio, en todo momento. Estaría bien. Eh, no me juzgues, tu banco te pide lo mismo 😉

 

¿Prudentes, mediocres o ladrones? La realidad de los fondos de inversión

¿Prudentes, mediocres o ladrones? La realidad de los fondos de inversión

Foto por Roy

 

Ey! Tras una larga pausa por exámenes y vacaciones volvemos a la carga. Lo prometido es deuda, así que hoy toca hablar de fondos de inversión. Si no sabes lo que son, te recomiendo leer esta entrada primero.

Todos los años, Pablo Fernández, profesor del IESE (Instituto de Estudios Superiores de la Empresa, una de las escuelas de negocios TOP de nuestro país) realiza dos artículos sobre la rentabilidad de fondos de inversión y de pensiones que han operado en España en todos los 15 años anteriores. Invariablemente se ve que los resultados de los fondos son una auténtica catástrofe en términos de rentabilidad. A partir de ahí se justifica que el inversor estaría mejor invirtiendo su propio dinero, algo con lo que estoy de acuerdo en muchos casos. Pero si uno piensa un poco en profundidad sobre el tema se da cuenta de que ese artículo no cuenta toda la historia. Si estás leyendo este blog seguramente quieres ser listo con lo que haces con tu dinero, así que voy a intentar aclarar un poco por qué en algunos casos sí te puede convenir un fondo de inversión, pero en general no es buena idea. Vamos a ello.

Lo que ambos artículos dicen es, de manera muy resumida, que solo 18 de los 632 fondos de inversión (y solo uno de los 322 fondos de pensiones) han sacado una rentabilidad después de comisiones superior a los bonos del Estado a 15 años. Es decir, que si hace 15 años un ciudadano cualquiera se hubiera acercado al Banco de España a invertir todo su dinero en un bono hubiera conseguido ganar más dinero que prácticamente todos los fondos de inversión y de pensiones. Pero la cosa es aún más sangrante: 82 fondos de inversión y 47 fondos de pensiones tuvieron una rentabilidad negativa (!!). Es muy difícil perder dinero en un intervalo de 15 años, pero de algún modo las gestoras de esos 129 fondos lo consiguieron. Algunos (pocos, eso sí) llegaron a perder más de la mitad del dinero de sus inversores.

Llegados a este punto surgen varias dudas. ¿Es que son malos gestores? ¿Será que las comisiones son muy elevadas y destruyen la rentabilidad? Relacionado con eso último, ¿Será que hay un conflicto de interés y se están intentando maximizar las comisiones ocultas? ¿Se debe a que los gestores no están intentando obtener rentabilidad, sino evitar pérdidas a corto plazo? (¡Sin hablar de los que perdieron dinero!) El artículo de Pablo Fernández no entra en todo esto, más que nada porque es un tema complicado y no creo que existan datos suficientes para decidir la cuestión. Aun así, voy a intentar abordar cada posible explicación, al menos para aclarar a qué me refiero y que puedas juzgar por ti mismo y decidir, de paso, si tiene sentido para ti meter tu dinero en un fondo.

¿Es que son malos gestores?

No todos, eso seguro. Bestinver gestionaba en el periodo 5 fondos de inversión, con una rentabilidad media de casi un 10%. En el mismo periodo los bonos a 15 años dieron un 5.4%*. La rentabilidad de la gestora de fondos de inversión promedio es un 2.55%. Legalmente un fondo de inversión puede cobrarte cada año hasta un 2.25% de tu capital, así que si de media estas gestoras cobrasen eso, estarían obteniendo una rentabilidad antes de comisiones de aproximadamente un 4.8%, que se parece mucho a la rentabilidad del bono del estado, lo que nos lleva a la siguiente cuestión.

*Es importante mencionar que algunos de los gestores importantes dentro de Bestinver han dejado la empresa, con que queda en el aire si los que aún siguen allí van a mantener el listón.

¿Son muy elevadas las comisiones?

A mí, desde luego, me lo parecen. La razón es que la rentabilidad media es muy baja. Idealmente la rentabilidad después de comisiones seguiría siendo mayor que la del bono del estado, o cuando menos igual. Ese criterio no se cumple. En cualquier caso, en el siguiente punto vemos que eso no lo es todo, también juega un papel clave la gestión del riesgo.

¿Será que quieren evitar pérdidas a corto plazo?

Para mí esta es la clave y el principal punto flaco del estudio de Pablo Fernández. Hay muchos fondos de inversión distintos, unos están pensados para que el cliente duerma tranquilo sabiendo que su cartera apenas fluctúa, otros están pensados para obtener una buena rentabilidad a largo plazo, aunque a corto puedan haber caídas importantes. Pero incluso en ese último tipo, la gestora no quiere que el fondo pierda valor a un año vista. Una manera más correcta y habitual de medir la capacidad de un gestor es el Ratio de Sharpe, o mejor aún, el de Sortino. Lo que se hace es calcular Rentabilidad/Riesgo, solo varían en cómo definen el riesgo**. Sin eso, sencillamente es imposible saber si son buenos o no.

Para ver más claro este punto, dejemos que hablen los propios gestores en uno de los anexos del estudio: “Batir un benchmark de mercado no satisface las necesidades de los clientes de un plan de pensiones. Los clientes buscan conseguir un patrimonio suficiente y en consonancia con sus ahorros en el momento de su jubilación. La protección del capital es esencial así como obtener retornos positivos según lo permitan las circunstancias de mercado. Los Planes de Pensiones son imprescindibles porque responden a una necesidad social: asegurar el bienestar a los futuros jubilados.”

Así que la buena acción del año sería estudiar los prospectos de los principales fondos y ver si cumplen con los objetivos que comentan en ellos. Por ejemplo, si dicen que es una 70/30 (70% renta variable, 30% renta fija), ver si tienen mejor relación rentabilidad-riesgo que una cartera que tenga un 70% invertido en el Ibex y un 30% invertido en bonos del Estado. Así podríamos saber de verdad si hay alguien que cumpla con lo que se espera de una gestión profesional.

**Para los que sepáis estadística, el riesgo se suele medir como la desviación típica de la rentabilidad media (así se hace en el ratio de Sharpe), mientras que el de Sortino tiene en cuenta solo las desviaciones por debajo de un cierto umbral de rentabilidad, que en nuestro caso podría ser la del bono a 15 años.

¿Hay comisiones ocultas?

El tema de las comisiones ocultas es algo distinto. Se trata de que si la gestora es parte de un banco que también tiene broker propio (el que realiza las operaciones de compra y venta), o es un bróker la propia gestora, entonces tiene incentivos para comprar y vender como loca de manera que vayan cobrando comisiones, que pagas tú. Todo para beneficio del banco/bróker. A ojo, creo que unas 17 de las gestoras de fondos de inversión estudiadas (de un total de 49) pueden tener su propio bróker o son ellos mismos brókers. Podría explicar una parte importante de los resultados.

De aquí se pueden sacar dos ideas, una algo conspiranoica y otra más plausible. La primera sería:

  1. La gestora te cobra aproximadamente un 2% de tu capital cada año. No cobra comisión por los beneficios que obtenga para ti porque no espera conseguirlos.
  2. La gestora se dedica a comprar y vender productos financieros con el dinero que has invertido con la única intención de pagarle al broker del propio banco comisiones.

De esa manera, el banco maximiza las comisiones que te cobra, y el cielo es el límite de lo que pueden llevarse. A mí personalmente no me convence mucho la teoría, porque si fuera cierta podrían, en principio, dejarte a cero. He hablado alguna vez con empleados de banca privada sobre cómo se gestionan los fondos y parecen hacerlo de manera lógica, buscando, bien o mal, una buena rentabilidad con bajo riesgo.

La segunda idea sería que si total las comisiones pagadas por operación revierten en beneficio del banco, el gestor, que normalmente se cortaría antes de andar haciendo mil operaciones, ya no le preocuparía el asunto, y compraría y vendería de manera más emocional, sin darle muchas vueltas al coste. Buscando cortar pérdidas y probando sus ideas sobre lo que va a subir, al final lo único que consigue (si no es demasiado bueno) es que acabes pagando más comisiones a cambio de nada.

Sea como sea, el conflicto de interés está ahí, así que no me sorprendería que algunas gestoras estuviesen haciendo demasiadas operaciones sin preocuparse mucho del coste, y que alguna incluso se haya animado a hacerlas con el único propósito de cobrar más a sus clientes. La clave aquí es ser consciente de que nada les impide hacerlo si quieren.

Mi opinión personal

El desastre de la rentabilidad de los fondos se debe a una mezcla de las causas apuntadas arriba. Las comisiones son altas, independientes de los beneficios, se busca evitar caídas bruscas (lo que tiene un coste elevado que mata la rentabilidad) y seguramente en muchos casos los gestores tampoco sean gran cosa.

Las comisiones son altas porque es un sector muy regulado y sin apenas competencia. Además, el inversor español no es muy exigente, seguramente porque no sabe mucho sobre el tema (solo los que leen este blog y pocos más ;-). Además, al no cobrar sobre los beneficios, cobran lo mismo tanto en años buenos como en años malos, lo que mata todavía más la rentabilidad después de comisiones. No voy a poner aquí el cálculo, pero para que les compensase usar la estructura de comisiones mixta (1.35% del capital invertido y un 9% de los beneficios) tendrían que obtener un 10% de rentabilidad como mínimo. Eso es difícil de hacer, así que la ley está mal planteada, incentiva a que los bancos cobren comisiones independientes de la rentabilidad.

Respecto a evitar caídas en el valor del fondo, eso es en algunos casos un compromiso de la propia gestora con el cliente, y en otros un intento de evitar la mala publicidad. Prima el no mosquear a la gente perdiendo dinero porque a los pocos días tienes a todo el mundo retirando su capital a la vez.

Todos estos factores contribuyen a la horrible rentabilidad.

Conclusión

Ahora ya sabemos que para cualquier inversor preocupado por la rentabilidad y que pretenda invertir a largo plazo (todos deberíamos) debe huir de la mayoría de fondos de inversión como Drácula de la luz. Pero si sabes que tu paz mental depende de que el fondo fluctúe poco, puede tener sentido que acudas a una gestora profesional. Lo primero es asegurarte de que a largo plazo y después de comisiones la rentabilidad va a ser superior, al menos, a la inflación, de manera que no pierdas dinero. Nadie puede estar seguro al 100% de que vaya a obtener los mismos resultados en el futuro, pero puedes mirar tres cosas:

  1. Mirar si el fondo es garantizado y cuándo te dejan recuperar tu dinero (muy importante!)
  2. Pedir la rentabilidad histórica de los últimos 15-20 años y la serie histórica de la inflación.
  3. Preguntar si el valor del fondo ha fluctuado menos que los bonos del Estado.

El pasado no garantiza nada en el futuro, pero mirar los datos y actuar en base a ellos es siempre la mejor apuesta. Si el fondo cumple los dos últimos puntos es aburridísimo, pero parece que conservarás bien tu dinero, independientemente de si es garantizado. Si en cambio buscas más rentabilidad, coge algún ETF, vas a pagar comisiones muchísimo más pequeñas y obtendrás una rentabilidad mucho mayor. Los ETF más baratos suelen ser los de Vanguard, pero hay que mirar dónde los compras para que no te metan un clavo.

¿Qué opinas tú? ¿Son mediocres, malvados o demasiado prudentes? Si tienes alguna experiencia personal que creas que pueda aportar al debate también puedes dejar un comentario aquí abajo. Por lo demás, si te ha parecido interesante compártelo con los botones de la izquierda.

Nada más, que disfrutes del sol, la playa, el helado y las temperaturas extremas 🙂

PD: Crema solar!

PD2: Los dos artículos:

http://papers.ssrn.com/sol3/papers.cfm?abstract_id=2720365

http://papers.ssrn.com/sol3/papers.cfm?abstract_id=2724056