Cómo comprar acciones

En las bolsas existen ordenadores centrales en los que se introducen las órdenes de compra y venta. Es algo que por desgracia no puedes hacer directamente como inversor, tiene que hacerlo un intermediario llamado broker. Dicho broker puede ser tu banco o puede ser una empresa dedicada exclusivamente a realizar operaciones en bolsa.
Normalmente, cuando un inversor quiere comprar una acción le envía la orden a su broker por internet, pero con algunos brokers puedes hacerlo yendo a su oficina o llamando por teléfono.
Veamos los dos pasos que tienes que hacer si quieres invertir:
Elegir un bróker
No vayas a tu banco sin más. Los bancos, al menos en España, suelen cobrar unas comisiones mucho mayores que otros brokers (a veces hasta ocho veces más altas). Hay empresas que son exclusiva o casi exclusivamente brokers, y esos suelen ser los más baratos.
Para elegir correctamente un broker tienes que:
  1. Pensar detenidamente en qué bolsas vas a invertir. Algunos brokers te permiten invertir en casi cualquier bolsa del mundo, mientras que otros solo tienen disponibles las bolsas de ciertos países. Además, pueden cobrarte distintas comisiones en función de la bolsa en la que operes (los brokers estadounidenses suelen cobrar menos por invertir allí que en la UE, y viceversa).
  2. Mirar la comisión de las operaciones de divisas si quieres invertir en el extranjero. Para invertir en la bolsa de Londres necesitas libras, y unos brokers te van a cobrar más que otros por hacerlo.
  3. Analizar si vas a ejecutar muchas órdenes al año o no. Hay brokers especializados en dar servicio a quienes están todos los días ejecutando operaciones. Éstos suelen cobrar un mínimo de operaciones cada mes, así que es importante que tengas cierta idea de cuántas veces vas a comprar o vender.
  4. Estudiar qué comisiones cobran por cada tipo de orden. En el siguiente apartado te explico qué tipos hay, no todas son creadas iguales en lo que a comisiones se refiere.
Dar la orden a tu broker
Puedes comprar y vender muchas acciones de golpe, pero hay varias maneras de hacerlo. Estos son los tipos de orden de compra/venta más habituales (yo suelo usar la limitada):
De mercado: El broker busca el mejor precio y ejecuta la orden. Pero puede ocurrir que a ese precio no hayan suficientes acciones a la venta (cuando quieres comprar) o que no haya suficiente gente dispuesta a comprar (cuando quieres vender). En ese caso, como aún no has comprado/vendido todas las acciones que le indicaste a tu broker, éste vuelve a hacer lo mismo con el siguiente mejor precio todas las veces que sean necesarias para completar tu orden. Por ejemplo, si quieres comprar 1.000 acciones y una persona ofrece 400 a 20€ y otra 800 a 22€, tu broker compra en tu nombre las 400 al primero y otras 600 al segundo.
No recomiendo este tipo de orden y rara vez lo uso, ya que si las acciones están cambiando muy rápido de precio te puedes llevar una sorpresa desagradable. Eso sí, tienen la ventaja de que se ejecutan sí o sí y al instante, ya que siempre hay algún precio al cual alguien está interesado.
Por lo mejor: Al igual que antes, el broker busca el mejor precio, pero si no hay suficientes acciones para completar la orden, espera a encontrar más acciones por ese precio. De esta manera todas las acciones se compran/venden al mismo precio. Pero, de nuevo, no tienes ninguna garantía de que se vaya a ejecutar la orden por un precio aceptable. Por eso tampoco recomiendo este tipo de orden.
Limitada: Es una orden de compra o venta al precio que le indiques o a uno mejor. En otras palabras, le pones un precio máximo al que estás dispuesto a comprar o un mínimo al que estás dispuesto a vender. Por ejemplo, si tienes acciones de Inditex, puedes indicar a tu broker que quieres venderlas, como poco, a 25€. Pero si resulta que están a, digamos, 29€, las vende a ese precio.
Es el tipo de orden más útil en general, ya que sabes cuánto vas a pagar como mucho (cuando compras) o a recibir como mínimo (cuando vendes). El problema es que si fijas un precio poco realista puede ser que no llegue a ejecutarse (porque nadie quiere venderte o comprarte las acciones).
Stop: Es una orden que se ejecuta solo si el precio llega a un determinado nivel. Las stop más utilizadas son las stop-loss (literalmente “detén-pérdidas”). Una stop-loss es una orden de venta que se realiza solo si la acción baja de un determinado precio. El objetivo en ese caso es limitar las pérdidas en caso de que tus acciones bajen de precio, sin tener que estar constantemente mirando la pantalla de tu ordenador.
Siguiendo con el ejemplo de Inditex, supongamos que quieres irte de vacaciones pero tienes miedo de que bajen mucho de precio mientras estás fuera. No hay problema, pones una stop-loss a 25€ y sabes que incluso si cayesen hasta 15€ pierdes solo unos 4€ por acción (29€-25€).
La orden limitada de venta y la stop-loss se distinguen en que si Inditex está bajando de precio, con la primera empiezas a vender a 29€ y para de vender en 25€, mientras que con la segunda empieza a vender si baja de 25€.
El problema de las stop-loss es que el broker suele cobrar una comisión mayor por ellas que por otro tipo de órdenes. Además, si siempre pones stop-loss te arriesgas a estar vendiendo acciones con pérdidas una y otra vez por unas fluctuaciones normales en el precio. Por eso, si decides usarlas, deberías fijar un precio bastante más bajo que el del mercado (si Inditex está a 29, no tiene mucho sentido poner la stop-loss a 28,8€).

Hay otros tipos de órdenes más complicadas, pero muchas de ellas son una combinación de los tipos ya comentados y las trataré en otro post. Además, me estoy dejando lo más importante: ¿en qué invertir? Es lo más interesante de todo, pero no cabe en esta entrada!

Eso es todo por ahora. Si te ha gustado y crees que le puede ser útil a alguien, ¿por qué no le mandas el link? Y como siempre, los comentarios son bienvenidos 😉