Pregunté a la gente qué hace con su dinero para ser feliz y esto es lo que descubrí

Pregunté a la gente qué hace con su dinero para ser feliz y esto es lo que descubrí

Foto por Richard Schneider

 

Hace un año discutía con un amigo informático qué móvil comprar. No iba a ser uno de 600-700€, no había tanta diferencia entre esos y uno de 300 y pico. El problema estaba en si debía bajar más todavía o no. Mi amigo decía que era una locura, que algo que iba a estar tocando todos los días tenía que funcionar perfectamente. Era un buen argumento, pero le contesté que con uno más barato podía gastarme la diferencia en visitar a mis amigos de Madrid. Al final, sorpresa sorpresa, decidí hacerme caso a mí mismo. Creo que fue una buena decisión, ir a Madrid siempre me anima y me lo paso genial, aunque a veces he querido golpearme hasta la muerte con mi móvil (estúpido BQ…).
Últimamente he estado pensando en estos temas y hará un par de semanas se me ocurrió preguntar por ahí en qué le hace feliz a la gente gastarse su dinero, sobre todo a gente joven. A la mayoría le hice dos preguntas: en qué les haría más felices gastarse 1000€ caídos del cielo y después les pedí que hicieran memoria sobre el dinero mejor gastado en los últimos meses, el que más felices les hizo.
Son un montón de cosas: viajes, libros, videojuegos, drogas, formación profesional, paracaidismo, donar a protectoras de animales, coches, conciertos, ropa, “cualquier cosa menos ropa”, flores, ayudar a familias en problemas, de todo. Un tío aleatorio dijo incluso que su dinero mejor gastado fue una jarra de leche importada desde Australia por 200€.

En todo caso, me sorprendió el número de personas que contestaron viajes: fue lo primero que le vino a la cabeza a aproximadamente un tercio de las personas con ambas preguntas.

Otro tercio haría algo altruista o medio altruista con ello (“regalárselo a mi madre”, “ayudar a familias con problemas”, “irme de viaje con mi novio a…”, “invitar a barra libre a mis amigos”, etc).

Uno de cada 5 ahorraría los 1000€, no está mal! (Aunque no creo que les haga muy felices ahorrar per se).

Por lo que llevo leído sobre la relación entre dinero y felicidad todo esto tiene sentido. Gastar dinero en experiencias nos hace más felices que gastar en cosas físicas (videojuegos y ciertos libros incluidos) tanto si se mira en términos de emociones positivas o negativas a lo largo del día como si se te preguntan sobre tu satisfacción con la vida. Ni siquiera comprarte una casa mejor te hace ser más feliz. Lo que ocurre es que cuando, por ejemplo, nos vamos de viaje, volvemos con buenos recuerdos que nos acompañan toda la vida, mientras que al comprar un coche nuevo al cabo de unos meses ya ni le prestamos atención, y peor, solemos arrepentirnos más de comprar cosas materiales. Además nos quedamos solo con lo bueno de los viajes, conciertos y demás, las cosas malas que nos pasasen tendemos a pensar que no fueron para tanto, así que es bastante fácil acertar.

Da igual lo que pase, lo importante es tener algo que contar a tus nietos

 

Obviamente, cuando vamos a comprar no pensamos “¿qué me va a hacer más feliz, comprar detergente Norit o Skip?”, pero otras veces sí elegimos comprarnos cosas materiales porque creemos que nos van a durar más que un viaje, cuando en términos de felicidad seguramente no es cierto. Pero al menos las personas a las que les pregunté lo tenían bastante claro: querían viajar, hacer cosas con sus amigos, jugar a videojuegos o cosas similares, no comprarse el iPhone de la gama más alta.

No me entiendas mal, comprar cosas materiales no solo es necesario, sino que puede hacernos sentir muy bien. Por ejemplo, una amiga me dijo que lo mejor en lo que se había gastado el dinero últimamente era en ropa, porque cuando está triste necesita sentirse bien consigo misma y eso le ayuda. Me parece genial. Pero no es lo habitual: solo 1 de cada 5 me contó que lo que más felices les había hecho era algo material.

Yo lo veo claro, es buena idea comprometerse a gastar una parte del dinero del mes en experiencias o ahorrarlo para comprarlas más adelante.

Vale, vale, ¿pero en qué experiencias?

Fácil, las que encajen contigo. A lo mejor te gustaría viajar para ver ballenas, o a lo mejor no eres de los que se pasan (nos pasamos) milenios viendo vídeos de animales y lo que te gusta es estar en un hotel con piscina, playa, bares y la pulserita del todo incluido. ¿Esquiar? ¿Conducir en circuito? ¿Sacarte el carnet de coche/moto/avión/búfalo? (A mí me encantó sacar el de moto, no es broma!). Además, recuerda que da igual si lo pasas mal en algún momento, te vas a reír más adelante.

Según Elisabeth Dunn y Michael Norton en su libro Happy Money, a la hora de comprar experiencias consigues los mejores resultados si:

  • Te junta con otras personas (las conozcas o no)
  • Consigues historias memorables que te va a gustar contar a lo largo de años
  • La experiencia está relacionada con tu idea de quién eres o quién quieres ser
  • La experiencia es difícilmente comparable con otras opciones

Eso quiere decir que la próxima vez que me sobren unos euros en lugar de viajar a Madrid debería convencer a mis amigos de ir a algún sitio nuevo a hacer locuras.
¿Qué planes se te ocurren a ti que cumplan con esos requisitos? ¿Me recomiendas algo que hayas hecho? Deja un comentario! 🙂