Leer este artículo te puede ahorrar 32.000€

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Foto por Paul

Los historiadores a menudo se hacen preguntas tipo: “¿Qué hubiera pasado si…?”. Si Aníbal hubiera recibido apoyo militar de Cartago cuando tenía a la República de Roma contra las cuerdas, si los estados del sur hubiesen ganado la guerra civil americana, si Martin Luther hubiera decidido no publicar sus 95 tesis sobre las indulgencias, y un larguísimo etcétera que es, en realidad, imposible de contestar. Pero si nos hacemos preguntas más modestas podemos aprender mucho sobre el pasado. En la entrada de hoy vamos a ver qué hubiera pasado con dos familias españolas normales y corrientes si una hubiera decidido meter sus ahorros en depósitos a más de dos años y la otra hubiera decidido invertirlos en el Ibex 35. Podemos saber qué hubiera ocurrido porque lo que una familia media haga con sus ahorros no afecta al rumbo de la historia, no nos obliga a imaginar mundos nuevos, solo a calcular cuánto dinero tendrían al final. El valor que esta información tenga para ti es subjetivo hasta cierto punto, pero siempre es útil conocer el pasado a la hora de tomar una decisión. Idealmente podría enseñarte el testimonio de dos familias reales que hubieran hecho esto, pero no conozco ninguna. Todo lo que puedo decirte es que en este post cojo el ahorro medio de las familias españolas durante los últimos 20 años, los tipos de interés que pagaban los bancos por los depósitos y los datos de la evolución del Ibex para llegar a cifras realistas que hubieran podido alcanzarse. Vamos a ello.

Lo primero es hacernos una idea de cuánto ahorraron de media las familias en España entre 1995 y 2014, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) (los datos están convertidos a euros para cuando todavía había pesetas):

1995

1996

1997

1998

1999

2000

2001

2002

2003

2004

8067.20

8388.93

8850.39

9457.19

11310.42

11880.24

12492.20

13330.11

14327.87

14538.41

2005

2006

2007

2008

2009

2010

2011

2012

2013

2014

14872.49

15485.06

15952.03

15627.32

15245.11

14292.24

12889.13

12434.13

12724.89

12754.59

Eso suman unos 255.000€ en 20 años. Si te parece que eso es mucho dinero, ten en cuenta dos cosas. Primero, es el ahorro que se consigue por cada familia, no por persona. Segundo, es una media. Lo ideal sería usar la mediana, no la media. No voy a entrar aquí en la diferencia entre una y otra, solo diré que con la mediana esos números serían algo más bajos. Por desgracia, el INE no nos da datos sobre el ahorro mediano.

Pues bien, la primera familia deposita sus ahorros en un plazo fijo cada año, sin tocarlos hasta 2015. Por ejemplo, en 1995 depositarían en el banco 8067,20€, en 1996 8388,93€ más los intereses que han recibido por los 8067€ del año pasado y así sucesivamente. Al final la primera familia tendría 329.493,67€ ahorrados. Nada mal.

En cambio, la segunda familia los invierte en el Ibex 35 todos los años, sin volver a tocarlos para nada, suba o baje, con total disciplina. Gracias a ello, en 2015 tiene 451.961,40€. Puedes verlo en este gráfico:

A primera vista puede parecer que son 122.000€ de diferencia, pero hay que tener en cuenta la inflación. El dinero va perdiendo valor con el tiempo, y lo mismo ocurre con los ahorros de nuestras dos familias. En términos de poder de compra la diferencia no es tan grande como parece al principio, pero sigue siendo sustancial. Piénsalo, ninguna de estas dos familias está esforzándose mucho a la hora de decidir qué hacer con sus ahorros. Todo lo que hacen es meterlos cada año en un instrumento concreto, sin pensar nada. Sin embargo, la diferencia entre una y otra, esta vez en términos de poder de compra, son 32.399,21€. Una familia ha sido 32.000€ más lista que la otra. Ni más trabajadora, ni más ahorradora. Solo ha cambiado en qué han puesto su dinero.

Pero además hay que decir que desde el 2000 la bolsa no ha estado en su mejor momento. Basta recordar el crac de 2008. La familia que ha invertido en el Ibex ha tenido mala suerte, y aun así está por delante. Eso nos enseña lo horrible que es depositar los ahorros en un plazo fijo cuando se mira a largo plazo.

Conviene aclarar una última cosa. No estoy diciendo que prestarle tu dinero al banco sea mala idea siempre. Si vas a necesitar el dinero el año que viene, por ejemplo, la mala idea es meterlo en bolsa. Nadie sabe lo que va a ocurrir con ella a un año vista, solo sabemos que sube en periodos largos tal y como vimos en este artículo. Por tanto, la moraleja sería: si vas a invertir a corto plazo, mete tu dinero en un plazo fijo y olvídate, pero si lo que quieres es ahorrar para el futuro, plantéate la bolsa. Hoy por hoy existen unos instrumentos llamados ETF por los que apenas te cobran comisiones y siguen al Ibex 35 y otros índices. Es la manera de invertir en bolsa sin saber casi nada. Existen otras opciones como los fondos de inversión, pero en España la mayoría son tan malos que más que invertir donas dinero. Hablaré de eso en la siguiente entrada. Ya verás, asusta.

Y nada más por hoy, espero que esta mini-lección de historia llegue por ahora. Si te ha gustado, hazme un favor: recuerda no ir con el piloto automático cuando se trata de tus ahorros. Trabajas mucho para conseguirlos, no se los regales a tu banco.

En vista de todo esto, ¿te planteas invertir en bolsa? Deja un comentario aquí abajo! 🙂

¿Es arriesgado invertir en bolsa?

Cuando le dices a la gente que inviertes en bolsa oyes cosas como: “¿pero eso no es muy arriesgado?”, “yo no juego a esas cosas”, “prefiero meter mi dinero en algo seguro”, etc. Y es cierto: mucha gente pierde dinero en bolsa. Pero la razón no es que la bolsa sea un casino y acabes perdiendo el dinero hagas lo que hagas. La razón es que la gente no invierte a largo plazo.

Veamos cómo se han portado 8 de las bolsas más importantes con unos gráficos. De ellos solo tienes que fijarte en una cosa: todos suben. Ahí van:

Estados Unidos

Reino Unido

Suiza

Canadá

Japón

Francia

Alemania

Australia

Fotos de Wikipedia y Yahoo Finance

Como ves, a largo plazo las bolsas suben. Solo Rusia y China son distintas (fueron comunistas). Así que salvo que preveamos la llegada al poder de los soviets, podemos invertir básicamente en cualquier país, ¡siempre y cuando sea a largo plazo!

Pero claro, eso supone meter tu dinero y dejarlo ahí, grosso modo, 10 años. Y aun así te podría ocurrir que invirtieses en 1998 en el S&P 500 (EEUU) y en 2008-2009 vieses que tienes exactamente el mismo dinero una década después. Y aún encima por el camino te habrían dado un par de ataques al corazón (el pinchazo de la burbuja de las puntocom de 2001 a 2003 y la crisis de 2008).

Así que ya se ve cuál es el problema de la bolsa: a corto plazo no sabemos lo que va a ser de ella, y es difícil mantener el dinero el tiempo que requiere. Puede ser que lo necesites para comprar un coche nuevo. O te has quedado sin trabajo y necesitas tirar de ahorros. O estás muy quemado y prefieres dejar lo de inversor y concentrarte en lo de la playa. No solo eso, en uno de esos momentos catastróficos como el pinchazo de la burbuja inmobiliaria y la quiebra de varios bancos puedes creer que la bolsa va a bajar todavía más y, ¿no tiene sentido sacar tu dinero antes de que eso ocurra?

El resultado, sobre todo por eso último, es que mucha gente vende en el peor momento posible, cuando la bolsa ha tocado fondo. Y seamos realistas: si te has asustado tanto como para vender tus acciones con pérdidas (doy fe de que cuesta mucho) no es como si cuando empieza a subir volvieses a meter tu dinero. La bolsa se recuperará, pero tú estás todavía compungido en un rincón.

Pero hay una segunda causa por la que la gente pierde dinero en bolsa: avaricia mezclada con desconocimiento.

Mira este gráfico del IBEX 35:

¿No sería genial poder aprovechar solo las subidas y vender justo antes de las bajadas? A mí seguro que me encantaría, mira cómo terminarían 2.000€ invertidos así de bien:

Nada mal, ¿no? 2.000€ invertidos en el IBEX en la época de Felipe González valdrían hoy unos 10.000€ si no haces nada. Pero si eres un genio absoluto de las finanzas (yo no conozco a ninguno) tendrías más de 80.000. Es más, si fueras capaz de hacer eso lo único racional sería endeudarse hasta las orejas e invertirlo todo. Al fin y al cabo, 200.000€ invertidos se convertirían en 8 millones. Este tipo de razonamiento es el que lleva a la gente a querer especular sobre si la bolsa subirá o bajará. Es lo que lleva también a muchos inversores a preferir invertir solo en aquellas empresas concretas que creen que van a subir con furia. La idea es buena, pero la mayoría de ideas sobre cómo hacerlo son erróneas y además se requiere mucha disciplina, más de la que tiene la mayoría.

Así que la moraleja de todo esto es: invierte en bolsa dinero que no vayas a necesitar en unos años y no lo toques salvo que tengas una muy buena razón. En este blog vamos a ver cómo podemos mejorar los resultados de manera segura y sin infartos, divorcios, ni nada por el estilo, así que espero que estés atento a nuevas publicaciones!

¿Te ha gustado esta entrada? Si es así escríbelo ahí abajo, y si tienes cualquier duda o sugerencia para nuevas entradas, yo encantadísimo de leerlo y responder 🙂

Cómo comprar acciones

En las bolsas existen ordenadores centrales en los que se introducen las órdenes de compra y venta. Es algo que por desgracia no puedes hacer directamente como inversor, tiene que hacerlo un intermediario llamado broker. Dicho broker puede ser tu banco o puede ser una empresa dedicada exclusivamente a realizar operaciones en bolsa.
Normalmente, cuando un inversor quiere comprar una acción le envía la orden a su broker por internet, pero con algunos brokers puedes hacerlo yendo a su oficina o llamando por teléfono.
Veamos los dos pasos que tienes que hacer si quieres invertir:
Elegir un bróker
No vayas a tu banco sin más. Los bancos, al menos en España, suelen cobrar unas comisiones mucho mayores que otros brokers (a veces hasta ocho veces más altas). Hay empresas que son exclusiva o casi exclusivamente brokers, y esos suelen ser los más baratos.
Para elegir correctamente un broker tienes que:
  1. Pensar detenidamente en qué bolsas vas a invertir. Algunos brokers te permiten invertir en casi cualquier bolsa del mundo, mientras que otros solo tienen disponibles las bolsas de ciertos países. Además, pueden cobrarte distintas comisiones en función de la bolsa en la que operes (los brokers estadounidenses suelen cobrar menos por invertir allí que en la UE, y viceversa).
  2. Mirar la comisión de las operaciones de divisas si quieres invertir en el extranjero. Para invertir en la bolsa de Londres necesitas libras, y unos brokers te van a cobrar más que otros por hacerlo.
  3. Analizar si vas a ejecutar muchas órdenes al año o no. Hay brokers especializados en dar servicio a quienes están todos los días ejecutando operaciones. Éstos suelen cobrar un mínimo de operaciones cada mes, así que es importante que tengas cierta idea de cuántas veces vas a comprar o vender.
  4. Estudiar qué comisiones cobran por cada tipo de orden. En el siguiente apartado te explico qué tipos hay, no todas son creadas iguales en lo que a comisiones se refiere.
Dar la orden a tu broker
Puedes comprar y vender muchas acciones de golpe, pero hay varias maneras de hacerlo. Estos son los tipos de orden de compra/venta más habituales (yo suelo usar la limitada):
De mercado: El broker busca el mejor precio y ejecuta la orden. Pero puede ocurrir que a ese precio no hayan suficientes acciones a la venta (cuando quieres comprar) o que no haya suficiente gente dispuesta a comprar (cuando quieres vender). En ese caso, como aún no has comprado/vendido todas las acciones que le indicaste a tu broker, éste vuelve a hacer lo mismo con el siguiente mejor precio todas las veces que sean necesarias para completar tu orden. Por ejemplo, si quieres comprar 1.000 acciones y una persona ofrece 400 a 20€ y otra 800 a 22€, tu broker compra en tu nombre las 400 al primero y otras 600 al segundo.
No recomiendo este tipo de orden y rara vez lo uso, ya que si las acciones están cambiando muy rápido de precio te puedes llevar una sorpresa desagradable. Eso sí, tienen la ventaja de que se ejecutan sí o sí y al instante, ya que siempre hay algún precio al cual alguien está interesado.
Por lo mejor: Al igual que antes, el broker busca el mejor precio, pero si no hay suficientes acciones para completar la orden, espera a encontrar más acciones por ese precio. De esta manera todas las acciones se compran/venden al mismo precio. Pero, de nuevo, no tienes ninguna garantía de que se vaya a ejecutar la orden por un precio aceptable. Por eso tampoco recomiendo este tipo de orden.
Limitada: Es una orden de compra o venta al precio que le indiques o a uno mejor. En otras palabras, le pones un precio máximo al que estás dispuesto a comprar o un mínimo al que estás dispuesto a vender. Por ejemplo, si tienes acciones de Inditex, puedes indicar a tu broker que quieres venderlas, como poco, a 25€. Pero si resulta que están a, digamos, 29€, las vende a ese precio.
Es el tipo de orden más útil en general, ya que sabes cuánto vas a pagar como mucho (cuando compras) o a recibir como mínimo (cuando vendes). El problema es que si fijas un precio poco realista puede ser que no llegue a ejecutarse (porque nadie quiere venderte o comprarte las acciones).
Stop: Es una orden que se ejecuta solo si el precio llega a un determinado nivel. Las stop más utilizadas son las stop-loss (literalmente “detén-pérdidas”). Una stop-loss es una orden de venta que se realiza solo si la acción baja de un determinado precio. El objetivo en ese caso es limitar las pérdidas en caso de que tus acciones bajen de precio, sin tener que estar constantemente mirando la pantalla de tu ordenador.
Siguiendo con el ejemplo de Inditex, supongamos que quieres irte de vacaciones pero tienes miedo de que bajen mucho de precio mientras estás fuera. No hay problema, pones una stop-loss a 25€ y sabes que incluso si cayesen hasta 15€ pierdes solo unos 4€ por acción (29€-25€).
La orden limitada de venta y la stop-loss se distinguen en que si Inditex está bajando de precio, con la primera empiezas a vender a 29€ y para de vender en 25€, mientras que con la segunda empieza a vender si baja de 25€.
El problema de las stop-loss es que el broker suele cobrar una comisión mayor por ellas que por otro tipo de órdenes. Además, si siempre pones stop-loss te arriesgas a estar vendiendo acciones con pérdidas una y otra vez por unas fluctuaciones normales en el precio. Por eso, si decides usarlas, deberías fijar un precio bastante más bajo que el del mercado (si Inditex está a 29, no tiene mucho sentido poner la stop-loss a 28,8€).

Hay otros tipos de órdenes más complicadas, pero muchas de ellas son una combinación de los tipos ya comentados y las trataré en otro post. Además, me estoy dejando lo más importante: ¿en qué invertir? Es lo más interesante de todo, pero no cabe en esta entrada!

Eso es todo por ahora. Si te ha gustado y crees que le puede ser útil a alguien, ¿por qué no le mandas el link? Y como siempre, los comentarios son bienvenidos 😉