La diferencia entre vivir tranquilo y acabar pobre

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Foto por Thomas Galvez

 

En varias entradas he hablado y recomendado invertir en ETFs. Hoy voy a explicar un poco más qué son esos, cómo comprarlos y cuál creo que es una buena idea para el inversor que:

  1. No sabe demasiado sobre inversión,
  2. No quiere que le cobren una salvajada todos los años por gestionar sus ahorros de manera mediocre yyy
  3. No quiere tener que preocuparse de gestionar nada.

Los ETFs están para eso (entre otras cosas).

 

¿Qué significa ETF?

No es Extraño Timo Financiero, sino Exchange Traded Fund, que en castellano sería Fondo Cotizado. Como veremos, es todo lo contrario de un timo, resulta ser muy barato y muy sencillo de entender. Un ETF es como una acción, con la que en lugar de ser copropietario de una empresa somos copropietarios de un conjunto de acciones de otras empresas, o de un conjunto de bonos, etc. Así que se compra igual que se compraría cualquier acción: a través de un bróker o un banco.

A nosotros nos interesan sobre todo los ETF que siguen un índice. En concreto, nosotros querremos, por ejemplo, invertir en todas las empresas del Ibex 35 sin pagar muchas comisiones y sin tener que gestionar nada. El razonamiento sería el siguiente: no tengo suficientes conocimientos o ganas para gestionar yo mismo mi cartera, e incluso aunque se lo encargase a profesionales suelen ser más bien malos gestores. Además, sabemos que las bolsas tienden a subir, así que, ¿por qué no comprar todas las acciones o un buen puñado de ellas y nos quitamos de problemas? Normalmente eso implicaría comprar acciones de 35 empresas cada vez (o más!), lo cual es un tostón y encima caro. Con los ETF solo compramos una vez, y pasamos por caja también una sola vez.

 

Cómo hacerlo

Lo primero es elegir un bróker. Ya lo he dicho alguna vez, pero para estas cosas no conviene ir a tu banco sin más. Es caro, muy caro. A título de ejemplo: por invertir 1000€ en una empresa noruega en La Caixa me cobraron una vez 50€, mientras que en mi bróker me cobrarían en torno a 5€. Sí, en tu querido banco te pueden cobrar diez veces más.
Usemos Clicktrade como ejemplo de bróker relativamente barato. (Importante: no cobro ninguna comisión por mencionar a Clicktrade, ni es mi bróker tampoco. Lo elijo para esta entrada porque sus comisiones son simples).

Abrimos una cuenta en Clicktrade. No cobran comisiones ni de custodia de los valores que compres, ni por cobrar dividendos, ni mantenimiento de cuenta, ni prácticamente por nada que no sea comprar o vender en los mercados financieros. Así que vamos con un ejemplo sencillo.

 

Un ejemplo

Supongamos que ahorramos 500€ al mes. Cada tres meses podríamos meter en Clicktrade 1500€ para comprar un ETF español, por ejemplo el Lyxor ETF Ibex 35. En ese caso, los de Clicktrade nos cobran un mínimo de 8€ por operación, y el ETF nos cobra un 0,3% máximo. Así que de esos 1500€ nos quedarían:

          (1500-8)*(1-0,003) = 1487,52€

Es decir, perderíamos un 0,83% en comisiones. No es el bróker más barato y aún así estamos pagando menos de la mitad de lo que pagaríamos con un fondo de inversión normal. Como es lógico siempre podríamos acumular todo lo ahorrado en el año e invertirlo todo junto para que esa comisión mínima de 8€ duela menos. (Haciéndolo así sería apenas un 0,4% del dinero invertido).

Lógicamente, si consiguiéramos invertir de cada vez, por ejemplo, 12500€, la comisión de Clicktrade sería más pequeña en proporción, pero no mucho más.

Existen ETFs que siguen a índices europeos, estadounidenses, etc. Hay que tener cuidado porque si se invierte en uno que cotice fuera de España la comisión de Clicktrade sería de 15€, no 8.

 

Por qué hacerlo así

En esta entrada ya comenté que las bolsas tienden a subir, y que no son arriesgadas si tienes una perspectiva a largo plazo (aproximadamente a 10 años vista). Si cada trimestre vas invirtiendo en un ETF que siga a un índice bursátil, lo más seguro es que cuando te jubiles estés nadando en dinero, así de claro. Además, al hacerlo trimestre a trimestre suavizas las oscilaciones de la bolsa: un trimestre inviertes y la bolsa baja, otras veces sube, pero de media vas ganando dinero.

Piensa en las alternativas. Una opción es considerarte a ti mismo un genio de las finanzas, invertir en empresas concretas, investigar una a una cómo gana dinero, cuáles son sus gastos, a qué problemas se enfrenta en el futuro, qué competidores tiene, y un sinfín de cosas para potencialmente acabar arruinado. Otra opción es encomendarle tu dinero a una gestora profesional que saque un mísero 2% anual de rentabilidad. Ellos seguro que querrán que lo hagas, al fin y al cabo ellos se llevan otro 2%, invitas tú.

Una opción intermedia es aplicar estrategias cuantitativas sin entrar al detalle de lo que hace cada empresa. Es lo que hago yo porque hay muchas razones para creer que es la más rentable a menos que sí seas un genio de las finanzas, pero también es más complicada y requiere más trabajo. Además, todavía estoy probándolo.

Y listo, espero que esta entrada te sirva como mini guía a la lógica de los ETFs. Para acabar, no me resisto a citar a Warren Buffett, tercer hombre más rico del mundo y considerado por muchos el mejor inversor de la historia:

La persona media no sabe qué acciones comprar, ni cuándo hacerlo, pero no necesita saberlo. Pueden comprar un fondo índice de toda américa, y después solo tienen que asegurarse de no invertir en el peor momento. Y como tampoco saben cuándo es ese momento, deberían comprar a lo largo de un período muy largo. Habrá algunos periodos maravillosos y otros no tan buenos, pero en general les irá bien con el tiempo.

 

 

Foto por Fortune Live Media traducción de la cita a partir de este vídeo

 

¿Tienes alguna duda? ¿Qué te parece esta manera de ahorrar? ¿Es realmente tan complicado? ¿Hay algo sobre lo que quieras que escriba? Abajo tienes los comentarios! Ah, y también hay unos botoncitos a la izquierda con los que puedes compartirlo para que le llegue ese amigo que está siempre quejándose de que el banco no le da ningún interés o de que le cobra demasiado. Todos conocemos a alguien así.

PD. Haz lo que digo en esta entrada.

PD2. Haz lo que digo en todas las entradas.

PD3. Haz lo que digo en cualquier sitio, en todo momento. Estaría bien. Eh, no me juzgues, tu banco te pide lo mismo 😉

 

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